¿Cómo funciona?
Pregunta
Para encargar un trabajo universitario, rellena el formulario y un gestor de proyectos te contactará muy pronto.
Desarrollo
Desarrollamos la estructura básica y consultamos fuentes oficiales para incluir la información más fiable.
Primer pago
Tras el primer pago, redactamos un borrador; la primera versión se entrega en el plazo acordado para revisión.
Entrega
Corregimos y ajustamos según tu opinión. Tras el último pago, entregamos el trabajo listo para presentar.
¿Por qué elegirnos?
Redactar bien no consiste en escribir más, sino en saber elegir las palabras correctas, ordenar las ideas y dar al texto el tono que necesita según su finalidad. En Experto Universitario llevamos años ayudando a estudiantes, profesionales y empresas a conseguirlo.
Dos semanas para la revisión
Recibes el texto y tienes dos semanas para leerlo, contrastarlo con lo que solicitabas inicialmente y pedirnos los cambios que hagan falta sin coste adicional. Si el tono no era el que esperabas, lo ajustamos.
Correcciones sin límite hasta que el texto esté finalizado
Cada modificación la ajustamos con las mismas ganas que la primera. Si necesitas un enfoque más formal, más divulgativo o más directo, lo adaptamos. El texto se cierra cuando tú estés satisfecho.
Entregamos en la fecha que acordamos
Antes de empezar, fijamos un plazo concreto y lo cumplimos. El precio incluye entregas parciales para que sepas cómo avanza tu encargo. Sin esperas indefinidas.
Redactores especializados según el tipo de trabajo
Un texto académico no lo redacta el mismo perfil que un texto corporativo o un artículo de divulgación. Por eso, asignamos cada encargo a especialistas con experiencia en ese tipo de contenido. El resultado es un trabajo riguroso, elaborado por alguien que conoce el campo y sus exigencias.
Elige el método de pago más preferido
Mastercard, Visa, Apple Pay y criptomonedas: Bitcoin, Ethereum, Litecoin y Tether. Sin rodeos.
Un agente fijo para todo el proceso
Desde el primer mensaje dispones de un asistente personal que sabe qué tipo de texto necesitas, para qué es y cuándo lo tienes que recibir. No explicas el contexto cada vez. Una persona se encarga de todo de principio a fin.



